La poética de Chico Buarque

Escrito por jazzvocesyfronteras 13-12-2010 en General. Comentarios (0)



 Mientras el cinismo gana espacio en la lógica del discurso social y es aplicado por las clases gobernantes en el
mundo evidentemente se acota el tiempo para definir una estrategia común para la mayoría de la gente. Esto conlleva a la fragmentación social según (no ya un interés común) sino de las pautas de un mercado cada vez más agresivo e impersonal. Algunos poetas ya pintaron escenarios parecidos con mucha lucidez y en esto Chico Buarque es un músico y poeta que retrata estos paisajes sociales con extraordinaria fidelidad hacia su manera de entender las cosas. 

 

 Y girando alrededor del tema es probable que las sociedades con memoria de su relación con la tierra tengan más chances de enfrentar el futuro que la gente de la ciudad inmersa en la moderna sociedad tecnológica simplemente porque el mundo moderno de bienes y servicios define al entorno desde la centralización de la información y paradógicamente eso hace muchas veces profundizar el sentimiento de soledad ya que mientras más aislado queda el ser humano en una especie de burbuja virtual más carente se siente y consecuentemente menos sentido le encuentra a sus actos.
 El campo del siglo XXI (desde la estrategia productiva extendida en todo el globo) prescinde sistemáticamente del ser humano ya que la mecanización, los pesticidas y los fertilizantes hicieron al desarrollo de la agricultura extensiva y del mismo modo el acopio a cierta base del mercado desde donde se detectan sobrantes o carencias de granos (o materias primas) en distintas regiones para articular de esta forma la relación de precios dados a los diferentes productos y centralizando cada vez más el proceso que en su expresión máxima se llama "globalización" como eco de un imperio postmoderno con pretensiones de racionalidad no siempre logradas. Sin embargo como el objetivo de los operadores de los mercados es simplemente económico (especulación financiera) y como la sociedad es gobernada de modo velado por corporaciones gigantescas representadas por los operadores de los mercados, lamentablemente el problema del sentido común se ve menoscabado (cuestión que se constató con claridad en esta crisis financiera del "primer mundo" del año 2008).
 El hombre moderno escapa (hace décadas e incluso siglos) a la dura tarea que implicó el trabajo en el campo y así se fueron formando las ciudades como contextos sociales post-naturales donde el ser humano tiene la posibilidad de desarrollar distintas artes y oficios y construyendo de este modo otro paisaje hiper-real en más de un sentido.
 Es claro que el proceso implicó el desarraigo (con sus diferentes consecuencias) y que la independencia virtual del ser implicó una mayor dependencia "de facto" ante lo más básico como lo es el beber agua (tan deteriorada en las redes urbanas), el consumo de alimentos (que ahora depende del abastecimiento desde grandes cadenas de supermercados), las nuevas relaciones sociales (donde la especialización en cualquier sentido gana territorio ante las preguntas más elementales que sólo se resuelven desde los contextos elementales cada vez más ausentes) y otros muchos factores y fenómenos que hacen a la problemática urbana contemporánea y así pasa que por un lado nadie quiere "retornar al sufrimiento de las generaciones que en el pasado sobrevivieron a modelos tecnológicos mucho más estáticos porque eso también implicó una desesperanza enorme que menoscabó el espíritu humano (como por ejemplo lo fue la época feudal) pero por otra parte nadie (o muy pocos) buscan salirse del camino directo al precipicio (suicidio) que implica confiar ciegamente en la sociedad de consumo y servicios donde todos los factores vitales están centralizados y donde cuando falla un eslabón de la cadena todo el edificio (social) se viene abajo.

 Chico Buarque (poeta y compositor) toca permanentemente estos temas en muchas de sus canciones y aquí recordamos algunos de sus textos:

 Éste un fragmento de Calice, (canción compuesta por Chico Buarque junto con Gilberto Gil) 

 Pai! Afasta de mim esse cálice

Pai! Afasta de mim esse cálice
Pai! Afasta de mim esse cálice
De vinho tinto de sangue...

Como beber
Dessa bebida amarga    
Tragar a dor (Tapa de un disco de 1976)
Engolir a labuta
Mesmo calada a boca
Resta o peito
Silêncio na cidade
Não se escuta
De que me vale
Ser filho da santa
Melhor seria
Ser filho da outra
Outra realidade
Menos morta
Tanta mentira
Tanta força bruta...

Pai! Afasta de mim esse cálice
Pai! Afasta de mim esse cálice
Pai! Afasta de mim esse cálice
De vinho tinto de sangue...

Como é difícil
Acordar calado
Se na calada da noite
Eu me dano
Quero lançar
Um grito desumano
Que é uma maneira
De ser escutado
Esse silêncio todo
Me atordoa
Atordoado
Eu permaneço atento
Na arquibancada
Prá a qualquer momento
Ver emergir
O monstro da lagoa...

Pai! Afasta de mim esse cálice
Pai! Afasta de mim esse cálice
Pai! Afasta de mim esse cálice
De vinho tinto de sangue...

De muito gorda
A porca já não anda
(Cálice!)
De muito usada
A faca já não corta
Como é difícil
Pai, abrir a porta
(Cálice!)
Essa palavra
Presa na garganta
Esse pileque
Homérico no mundo
De que adianta
Ter boa vontade
Mesmo calado o peito
Resta a cuca
Dos bêbados
Do centro da cidade...(Gilberto Gil y Chico Buarque en concierto)



 Este es un fragmento de Construcción (interpretada por algunos críticos como una canción "estructuralista" a causa de usar el procedimiento de interpolación de versos y/o palabras cambiando con esto el sentido general de las frases). 
 También Chico Buarque pinta aquí un paisaje social que trasciende lo dramático hacia una visión fantástica de la realidad.
 (traducción por Daniel Viglietti)

Amó aquella vez como si fuese última,
besó a su mujer como si fuese última,
y a cada hijo suyo cual si fuese el único,
y atravesó la calle con su paso tímido.
Subió a la construcción como si fuese máquina,
alzó en el balcón cuatro paredes sólidas,
ladrillo con ladrillo en un diseño mágico,
sus ojos embotados de cemento y lágrima.
Sentóse a descansar como si fuese sábado,
comió su pobre arroz como si fuese un príncipe,
bebió y sollozó como si fuese un náufrago,
danzó y se rió como si oyese música
y tropezó en el cielo con su paso alcohólico.
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro,
y terminó en el suelo como un bulto fláccido,
y agonizó en el medio del paseo público.
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito.

Amó aquella vez como si fuese el último,
besó a su mujer como si fuese única,
y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo,
y atravesó la calle con su paso alcohólico.
Subió a la construcción como si fuese sólida,
alzó en el balcón cuatro paredes mágicas,
ladrillo con ladrillo en un diseño lógico,
sus ojos embotados de cemento y tránsito.
Sentóse a descansar como si fuese un príncipe,
comió su pobre arroz como si fuese el máximo,
bebió y sollozó como si fuese máquina,
danzó y se rió como si fuese el próximo
y tropezó en el cielo cual si oyese música.
Y flotó por el aire cual si fuese sábado,
y terminó en el suelo como un bulto tímido,
agonizó en el medio del paseo náufrago.
Murió a contramano entorpeciendo el público.
                            

                                                         Chico Buarque



 En O cio da terra (El celo de la tierra) Chico Buarque y Milton Nascimento vinculan a la tierra con una mujer y así desarrollan en la forma de una canción un mensaje que aborda el tema de la relación entre la identidad social y la personal, obviamente conflictuada por las dificultades de desarrollo en los llamados países del tercer mundo.

 En esta canción los autores cantan al trabajo y los oficios de la tierra. 

 

 Debulhar o trigo

Recolher cada bago do trigo
Forjar no trigo o milagre do pão
E se fartar de pão


 Decepar a cana
Recolher a garapa da cana
Roubar da cana a doçura do mel
Se lambuzar de mel                      

                                                       (Milton Nascimento y Chico Buarque)

 Afagar a terra
Conhecer os desejos da terra

Cio da terra, a propícia estação

E fecundar o chão.

 

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